por Silver Music
Se habla mucho del impacto ambiental de la tecnología, pero menos del de los pequeños dispositivos que sustituimos cada dos años casi sin pensarlo, como los auriculares inalámbricos.
Unos auriculares inalámbricos incorporan pequeñas baterías de litio selladas cuya capacidad disminuye con los ciclos de carga. Cuando la autonomía ya no resulta suficiente, repararlos puede ser difícil o poco rentable, y el dispositivo completo corre el riesgo de convertirse en residuo electrónico.
Al no incorporar batería recargable, unos auriculares con cable eliminan uno de los componentes sometidos a desgaste químico. Su vida útil depende principalmente de la calidad de fabricación, del cuidado del cable, de los conectores y de las condiciones de uso.
Elegir el cable no tiene por qué ser un sacrificio de comodidad: significa retirar un dispositivo de la lista de aparatos que hay que recargar. Para que la elección sea realmente responsable, conviene conservarlo el mayor tiempo posible, proteger el cable y llevarlo a un punto de recogida de residuos electrónicos al final de su vida útil.